Los viñedos de Pérez Cruz están divididos en 250 hectáreas de viñas: alrededor del 70% de Cabernet Sauvignon, el resto se divide en Carmenère, Syrah, Cot (Malbec), Merlot y Petit Verdot. Durante el 2009 y 2010, en una constante búsqueda de innovación en los vinos, se plantaron cepas Mourvèdre, Grenache, y Cabernet Franc, que aportarán mayor complejidad a los vinos.
Cabernet Sauvignon (171 ha.) Cepa de origen francés, de la zona bordelesa, esta variedad está difundida en regiones templadas y cálidas de todo el mundo Esta cepa es bastante homogénea, con algunas diferencias en la forma del racimo y en las características típicas del vino.
Se caracteriza por sus taninos densos y aristocráticos, su color profundo, sus complejos aromas frutales, su elegante estructura y su aptitud para la crianza.
Es bastante vigorosa y de brotación medianamente tardía, vegetación bastante erecta y entrenudos relativamente cortos. Sus vinos son de color intenso y tánicos en su juventud; pero, cuando se abren, desarrollan una gama inconfundible de aromas florales, frutales, y vegetales
Carménère (27,5 ha.) Esta cepa es considerada originaria de la región de Médoc en Burdeos, Francia, donde fue cultivada por años. Esta variedad entrega vinos con cuerpo y muy coloreados, adecuados para reforzar otros vinos más ligeros. El Carménère se distingue por su color rojo violáceo intenso, y aromas donde sobresalen notas como especiados. En boca se encuentran notas a chocolate, frutas rojas y especias. Sus taninos son más suaves y sedosos que los del Cabernet Sauvignon. Es un vino de cuerpo medio, fácil de beber y que puede beberse joven.
Syrah (14 ha.)Es una variedad muy versátil, que se adapta bien a condiciones de mucho sol y temperaturas altas. Su racimo es de tamaño mediano, forma cilíndrica y compacto. Las bayas son de tamaño pequeño, forma ovoide y color azulado y piel relativamente gruesa. Habitualmente se mezcla con otras variedades como Garnacha, Tempranillo, Cabernet Sauvignon o Merlot.
Cot (11 ha.) Esta variedad es originaria de Cahors, en el sudoeste de Francia, dónde se le denomina Cot. Con ella se elaboran vinos tintos de gran calidad y potencial de guarda. Presenta un color rojo intenso y oscuro que puede llegar a parecer casi negro.
Los vinos Malbec son cálidos, suaves y con taninos suaves y agradables, presentan frescos aromas frutales durante su juventud y luego evolucionan hacia aromas más complejos como canela. Son vinos profundos, con gran cuerpo y estructura.

Merlot (6,5 ha.) Es una productiva variedad tinta, con racimos cilíndricos pequeños y sueltos. La baya es pequeña, de piel más bien delgada, pulpa dulce y color negro azulado. Pertenece a la misma familia que los Cabernet. Sus vinos se caracterizan por su fineza y suavidad, siendo aromáticos y carnosos, de color rubí muy intenso y de una graduación alcohólica media. Envejece muy bien, mejorando su calidad con el tiempo.
Petit Verdot (7,5 ha.) La variedad Petit Verdot es vigorosa y sus sarmientos son largos. Su madurez es más tardía que la mayoría de las otras variedades tintas. Los racimos son de tamaño medio con bayas pequeñas. Con esta cepa, pueden elaborarse vinos de gran color, potentes, tánicos y vivos, gracias a su riqueza en azúcares y su elevada acidez. Aporta vivacidad, frescor y complejas notas especiadas en ensamblajes.
Mourvèdre (3,5 ha.) A esta cepa también se le conoce como Mataró o Monastrell y con ella se pueden producir vinos tintos secos, fortificados y rosados.
Se trata de una cepa de origen español que se ha adaptado muy bien en el sur de Francia así como en otras regiones del mundo. El Mourvèdre produce vinos bien estructurados, que pueden presentar altos contenidos de alcohol, funciona muy bien mezclada con otras cepas usadas en el valle del Ródano, Francia, como Syrah y Grenache. Sus vinos pueden variar mucho según la zona y estilo de producción, pero generalmente son de color rojo intenso, bien estructurados e intensos aromáticamente.
Grenache (4 ha.) El Grenache o Garnacha es una variedad tinta de origen español muy cultivada tanto en España como en el sur de Francia. Es una variedad que se adapta bien a suelos poco fértiles, arenosos o con piedras. Se trata de una planta productiva y resistente a la sequía. Sus racimos son de tamaño medio y compactos; las bayas son de tamaño mediano, forma ovalada y color rojo oscuro, morado. Con rendimientos elevados, produce vinos de poco color, pero cuando su producción es moderada, sus vinos son bien estructurados, de gran fineza aromática y buena aptitud de envejecimiento.
Cabernet Franc (5 ha.) El Cabernet Franc es una cepa tinta, originaria de la región de Burdeos, Francia, que junto al Cabernet Sauvignon y el Merlot, forman la familia denominada cabernets. Su racimo es mediano, de forma alargada y la baya es esférica, pequeña y de piel fina. Es una variedad de maduración temprana, que se adapta bien en condiciones climáticas templadas a frías, constituyendo una alternativa de cultivo de calidad en condiciones climáticas más rigurosas. Sus vinos son suaves, muy elegantes e intensos aromáticamente. Usualmente se le utiliza en mezclas con Cabernet Sauvignon, aunque también da excelentes resultados por sí sola.